Políticas de habitar, ABM Confecciones, Madrid. 

 

Mi película Alberto. 2`45´´. Mi película abuela. 2`25´´.

Abuela ha despertado. Las sábanas negras tenían restos de pelos y amoniaco. El programa de las tres en punto hacía retumbar el suelo. Había una falsificación de la Afrodita de Milo sobre la mesilla de noche. Relojes, fotografías y más elefantes rojos brillaban en la oscuridad. Mamá estaba haciendo la comida: tres ollas encendidas. Jesús coronaba la cama, lo veía todo. “Niños a comer”, gritaba mamá. Aún tenía grasa en los dedos de las patatas fritas. Hacía frío. Había niebla y un sucio ambiente. Mi tío habló con Lorenzo del jardín del Edén, estaba abandonado y salvaje. Las verjas de la ventana encerraban los azulejos rosas de la cocina. Simetría y ornamentación eclécticas, como decía mamá. El gato gritaba y no paraba de gritar al Rey Sol, Alberto. A la hora de la siesta escuchamos los ritos de la familia Simpson. El Cola Cao estaba reseco en la taza desde antes de ayer. Espacio sensible, reggaeton y luego silencio. La chica más guapa del lugar se peinaba en el espejo con tonos grises. Su risa era divertida. Sus ojos también. Papá cumplía años, había quitado sus Títulos de la habitación, sólo quedaban dos nombres propios, los de sus dos hijas: Niki y Louise. Luego recitó Unas palabras para Peter Pan de Leopoldo, nos decía: “he olvidado volar y…” Durante el viaje vomité en la bolsa de plástico del Burger King. Tenía nauseas. Éramos «Los niños terribles» o al menos eso creíamos. En el parque bebíamos latas de cerveza. La arena de la playa se metía en el interior de los zapatos hasta llegar al dedo índice del pie. El baño olía a humedad y a tabaco. Yolanda llevaba las sandalias blancas que tanto me gustaban. Fuimos a la fiesta y nos encontramos con el Señor, no paraba de hablar, mendigaba conversación en la puerta del bar. Un día cogimos las bicis y nos fuimos lejos de casa. En el camino nos encontramos la cruz invertida con una música fúnebre de fondo, recuerdo que había tormenta.

Nunca regresamos a casa. Fue un viaje divertido.


Casa nómada (2017).
Seis impresiones digitales 40×30 cm.
Seis vídeos: Mi película abuela 2´25´´ / Mi película mamá 2´27´´ /
Mi película tío 2´30´´ / Mi película Alberto  2´45´´ / Mi película papá y Marina 2´45´´ / Mi película Valencia, el exterior es el interior 7´49´´.